Nos reimos... Y seguimos riéndonos asi, sin más. Hablando sin saber muy bien de qué ni por qué. De pronto, decidimos colgar, prometiendo que nos llamaremos mañana. Aun que, en realidad, es una promesa inútil: lo hubieramos hecho de todos modos. Han pasado horas desde que descolgué el teléfono para hablar con él y...Cuando pierdes tiempo al teléfono, cuando los minutos pasan sin que te des cuenta, cuando las palabras no tienen sentido, cuando piensas que si alguien te escuchara creería que estás loca, cuando ninguno de los dos tiene ganas de colgar y después de hacerlo, compruebas que no sigue al otro lado del teléfono; entonces estás perdido. O mejor dicho, estás enamorado(que al fin y al cabo es un poco de lo mismo).

una entrada preciosa ^^
ResponderEliminarla frase del final es sencillamente perfecta ! me ha encantado un besazo enormee ;D